Saber Literacidad Digital.

SABER LITERACIDAD DIGITAL.



La Literacidad digital brinda a los estudiantes y profesores las competencias para la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y sus aplicaciones a fin de acceder, buscar, evaluar, utilizar, compartir y crear información que les permita el logro de sus objetivos académicos, sociales y personales. La incursión de las TIC en los sistemas educativos abrió nuevos panoramas, conocimientos y habilidades que son necesarios reforzar. De la misma manera se requiere rescatar prácticas letradas académicas, consideradas como tradicionales, que son básicas e indispensables para el estudiante universitario y que al unísono con el dominio de las TIC conducen a la Literacidad digital.





Nunca antes en la historia la humanidad habíamos tenido tantas y tan diversas fuentes de información al alcance de un clic. Las posibilidades que ofrece el internet se multiplican a tal velocidad, que muchas veces resulta complicado adaptarse a las exigencias que implica el uso de las nuevas herramientas, aplicaciones y plataformas que se van sumando a diario en este gran ecosistema digital.

En su definición más simple, el concepto de Literacidad nos remite a la habilidad que una persona tiene para leer y escribir; ambas competencias básicas para el desarrollo escolar. Ahora bien, la Literacidad digital extrapola lo anterior al uso de la tecnología, entendida como el conjunto de habilidades necesarias para el correcto desenvolvimiento del individuo en las dinámicas de interacción propias de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (Tic’s).

Lo anterior implica la capacidad para encontrar, evaluar, crear y hacer uso de la información de forma eficiente y con un propósito definido a través de la red.






Tiene que ver con las habilidades de los individuos (estudiantes y académicos) para tener acceso a la información; el conocimiento de distintas fuentes de información, su diferenciación así como la utilización de diferentes técnicas para su localización. Además, implica que el individuo maneje la información de manera adecuada, es decir, que sea capaz de discernir y seleccionar recursos o fuentes confiables, auténticas y vigentes para encontrar información pertinente en favor de su quehacer.

Administrar la información también exige evaluar el contenido que se localiza; examinar, reflexionar y emitir juicios acerca de la aprobación, utilidad, calidad y pertinencia de la información a la que se recurre, para lo cual es necesario contar con criterios óptimos.





PDF
Descargar


Comentarios